Cómo actuar ante un desahucio inminente

Cómo actuar ante un desahucio inminente

En España, durante el desarrollo de la crisis económica y todavía en la actualidad, existen muchas personas que tienen problemas con el pago de su hipoteca. No en vano, ésta ha sido una de las cuestiones que más ha preocupado a los españoles durante los últimos años. El número de desahucios que se han llevado a cabo en los últimos años ha crecido y las numerosas organizaciones que han intentado pararlos, como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, no han conseguido su objetivo en buena parte de los casos.

Perder una vivienda es una de las peores situaciones en las que se puede encontrar una familia. Aunque bien es cierto que la familia o los amigos suelen ser el recurso al que muchos se acogen para evitar dormir en la calle, no todo el mundo cuenta con ellos. En cualquier caso, es fundamental conseguir el mejor acuerdo con el banco para evitar que nuestra situación futura sea insostenible.

Hace unos cuatro años me despidieron de una empresa de fabricación de automóviles. Las ventas habían descendido drásticamente, había que reducir la producción y por ende la plantilla. Tuve la mala suerte de que me tocó marcharme de la empresa y dejar de percibir los ingresos que me otorgaba el trabajo para pasar a depender de los que me correspondían por el paro.

Estos ingresos acabaron a los dos años, momento en el cual yo todavía no había vuelto a encontrar ningún otro empleo. La situación de mi mujer era similar y empezábamos a preocuparnos seriamente debido a que pronto careceríamos del dinero necesario para pagar la hipoteca de nuestra vivienda. Tendríamos que encontrar un abogado que nos defendiera ante el banco y que evitara que, además de la retirada de nuestra vivienda, tuviéramos que afrontar una deuda por intereses abrumadora.

No éramos muy optimistas. Si no teníamos dinero para pagar la hipoteca, ¿cómo lo íbamos a tener para pagarle a un abogado? Sin embargo, existía una solución: la que se proporcionaba desde Durán&Durán Abogados, un gabinete que nos permitiría contactar a bajo coste con un profesional que pelearía por obtener el interés que más nos beneficiara, que en ese momento pasaba por acordar con el banco una dación en pago.

Aunque esta dación en pago no es demasiado común en España, existe la posibilidad legal de llevarla a cabo. Nuestro abogado nos comunicó que intentaría por todos los medios pactarla con la entidad bancaria para que no tuviéramos que seguir pagando una vivienda de la que previamente nos habrían desahuciado, lo cual sin duda es una auténtica vergüenza que nuestros gobernantes deberían combatir.

Nuestro abogado hizo posible el milagro y, después de mucho pelear, consiguió esa dación en pago por la que muchas personas que se encuentran en nuestra misma situación suspiran. El hombre acababa de salvar a nuestra familia de la ruina más absoluta debido a que, por fortuna, tan solo con la entrega de la vivienda veríamos saldada nuestra deuda con el banco. Como digo, un auténtico milagro.

Empezando una nueva vida

Después de aquello, fuimos a vivir a casa de mis padres, que se mostraron encantados de recibirnos. Aquel era el inicio de una nueva etapa de nuestra vida, una etapa en la que lo prioritario era encontrar un trabajo y comenzar a ganar dinero para, de nuevo, intentar forjar nuestra independencia.

El hecho de haber conseguido la dación en pago con el banco marca la diferencia entre nuestra situación actual y la hecatombe total. De no haber sido posible conseguirla, el banco todavía seguiría persiguiéndonos embargando todas nuestras cuentas o atacando el poco patrimonio que nos queda. En definitiva, tenemos que dar las gracias a Durán&Durán Abogados por habernos permitido empezar desde cero y no con un balance negativo, como hubiese sido el caso.

Es hora de mirar hacia delante y emprender el futuro con nuevas ilusiones. Esta será la clave para encontrar un empleo pronto y que jamás nos volvamos a ver en una situación parecida. Crucemos los dedos.