La donación de semen y su situación legal en España

La donación de semen y su situación legal en España

La sociedad de hoy se caracteriza, en muchos aspectos, por la solidaridad que se desprende de tantas y tantas personas. No son pocas las personas que deciden prestarse voluntarias para acudir a un lugar de África a colaborar en la construcción de un colegio o de un hospital. Tampoco son pocos los que se desplazan hasta lugares que han sido afectados por un desastre natural como un terremoto o un maremoto para socorrer, evacuar o atender a los heridos. Pero las formas de colaborar con la sociedad también pueden realizarse desde dentro de nuestras propias fronteras: la donación de semen, por ejemplo, es una de ellas.

La donación de esperma es, al igual que la donación de óvulos, un gesto de solidaridad que ayuda a que muchas personas cumplan uno de sus grandes sueños: el de tener descendencia. Por desgracia, no todo el mundo tiene la misma facilidad para conseguir ese propósito. Por suerte, la sociedad ha cambiado mucho en los últimos años y España es, además, un país en el que los ciudadanos están bastante concienciados con dicho problema. Si en algún sitio se puede encontrar un donante, ese será siempre España.

Sin embargo, todo lo concerniente a la donación de esperma parece estar envuelto de polémica y de debate a causa de la regulación legal que lleva asociada y que ha sido objeto de disputas en muchos casos. Uno de esos casos es el relativo a si los hijos de donantes de semen pueden llegar a conocer a sus padres en el futuro, algo que está permitido en Alemania pero que, como informa ABC, está prohibido en España. Afortunadamente, y según informan los profesionales de Ivi Dono, cada vez más personas comienzan a tener más clara la reglamentación que va asociada a la donación de esperma.

Muchas personas y colectivos se han venido quejando en los últimos tiempos a causa de la donación de esperma. Aseguraban que no existía un registro de donaciones y que la situación comenzaba a descontrolarse. Por suerte, esto parece haber terminado en España porque, tal y como informó el diario ABC el pasado mes de agosto, España está preparando un registro informático que limitará a seis el número de donaciones que una misma persona pueda llegar a realizar, una cuestión que también toca la ley de reproducción asistida.

Ese registro era una de las peticiones de la primera ley de Reproducción Asistida, que vio la luz nada más y nada menos que en 1988. La legislación de 2006 volvió a pedirlo. Pero no ha sido hasta 2017 cuando los poderes públicos se han sentado a analizar e identificar cuáles son las posibilidades reales de llevarlo a cabo y de la necesidad social de dicho registro. Con casi tres décadas de retraso, España parece que avanza en lo relativo a la reproducción asistida y en la donación de esperma. Y ese es un gran avance social y humano.

Por mucho más que por el dinero

Ese registro del que se habla va a contribuir a que todas esas personas que se han dedicado a donar semen a diestro y siniestro para conseguir un importante beneficio económico se vean frenadas en su ímpetu. A partir de ahora, y como consecuencia de la entrada en vigor de ese registro, quien decida donar semen lo hará ponderando de una mayor manera en factor solidario y no tanto el económico, algo que debería ser una obligación dentro de este ámbito de actuación.

Desde diferentes entidades públicas y privadas se alerta de que la donación de semen no es algo que se deba realizar a la ligera. Todo el mundo debe ser consciente de que no todo el semen que se dona realmente sirve para fecundar a una mujer. Por suerte, buena parte del trabajo de todos los profesionales que se dedican a esta actividad se dedica a diferenciar el semen que vale del que no. Por eso las mujeres que deciden ser fecundadas de este modo pueden sentirse seguras en la totalidad de los casos.

Pasarán los años y la ciencia seguirá avanzando. También lo hará en lo referido a la donación tanto de esperma como de óvulos. Lo que no cambiará, sin embargo, será el objetivo final de dicho trabajo: el de hacer posible que cualquier mujer sea madre y no se vea limitada por ninguna razón en este sentido.