Naturaleza y salud, el tándem perfecto

Naturaleza y salud, el tándem perfecto

Después de llevar un par de años trabajando en marketing para una empresa medio ambiental, empecé a replantearme si mi estilo de vida era realmente acorde con los valores que me habían llevado a trabajar en defensa del medio ambiente.

 Al vivir en una gran ciudad, el denominado Trastorno por Déficit de Naturaleza empezaba a afectarme, no podía dejar mi trabajo en la situación en la que me encontraba, pero si seguía viviendo en un piso alejado de un entorno natural iba a volverme loca. Empecé a llenarlo todo de plantas, plantas de interior, las más resistentes y adecuadas para mi piso en pleno centro de Madrid.

Pasaron un par de meses, y parecía que empezaba a encontrarme mejor, pero era hacer una escapada rural, y al volver a la ciudad se me llenaba el cuerpo de ansiedad y estrés.

Beneficios para la Salud de vivir cerca de la Naturaleza

Empecé a investigar la relación entre Naturaleza y Salud, para encontrar datos que me reafirmaran en lo que sentía y me ayudaran a terminar de tomar una decisión al respecto.

Encontré un interesante estudio del Laboratorio de Paisaje y Salud de la Universidad de Illinois en EEUU, en dicho estudio han concluido que la naturaleza es un componente esencial para una buena salud y un factor que influye el comportamiento humano.

Según los expertos que llevaron a cabo esta investigación a lo largo de más de una década, los datos concluyen que, en las zonas con más espacios verdes, la gente es más generosa y sociable, y existen fuertes lazos de vecindad social y un mayor sentido de la comunidad.

Además, el color verde evoca calma, armonía y bienestar. También se relaciona vivir cerca de entornos naturales con una mejora de la salud mental, ya que aumenta el rendimiento y el funcionamiento cognitivo.

Vivir en contacto con la naturaleza se relaciona también con una mejor recuperación en pacientes operados, la mejora en el sistema inmune, además de ayudar a los diabéticos a alcanzar unos niveles más saludables de glucosa en sangre.

Por otra parte, las zonas con menos espacios verdes se asocian con mayores tasas de obesidad.

En definitiva, no cabe duda que existe una fuerte relación entre salud y naturaleza, de hecho, según los expertos que realizaron este estudio existe una importante asignatura pendiente en lo que refiere a diseñar una arquitectura para ciudades que contemple la existencia de más espacios verdes públicos, así confirman que los espacios verdes son claves para la promoción de la salud, la amabilidad y la inteligencia.

Tenía más que claro que eran muchos los beneficios de vivir en un entorno con más espacios verdes, así que empecé a diseñar un plan para conseguirlo lo antes posible.

Era difícil encontrar una solución, pensé en mudarme, pero tendría que encontrar otro trabajo, sabía que lo más difícil ya lo había hecho: tomar la decisión de cambiarme a otra ciudad.

No sabía cómo llevar a cabo mi objetivo, así que empecé a compartir mi malestar con algunos de mis amigos más cercanos. Al parecer, no era la única que se sentía así, había más amigos que habían sentido lo mismo al vivir en grandes ciudades. De algún modo, al compartir mi malestar me empecé a sentir mucho más aliviada, era como quitarme un peso enorme de encima. Estaba claro que no era la única que se sentía así.

Al principio, no iba más allá de desahogarnos unos con otros y tratar de aceptar la situación, pero poco a poco empezaron a surgir varias ideas muy interesantes.

De entre todas las ideas, la más interesante fue la propuesta de un amigo que vivía en Alicante, nos habló de su pequeña comunidad de vecinos en un espacio que estaban rehabilitando en plena naturaleza, donde más gente con ese mismo interés de mejorar su calidad de vida se habían unido en un proyecto común.

 Su intención era la de crear una especie de espacio de coworking comunal cerca de la gran ciudad, pero en un entorno más natural. De ese modo, al ser un proyecto común se repartía el esfuerzo y se podían permitir vivir en una casa con su propio jardín, en lugar de vivir en un piso.

Como en el grupo había profesionales de sectores diferentes, se creaban sinergias muy interesantes entre todos.

En la Comunidad habían contratado los servicios de Gestoria Toledano, para asegurarse de que todos los detalles legales de la Comunidad de Vecinos estuvieran supervisados por profesionales, ya se trataba de un proyecto muy ambicioso y era necesario que todos los temas legales de la administración de la finca se llevaran con un seguimiento pormenorizado y exhaustivo.

Lo cierto es que me encantó la idea del proyecto, además de ver que había mucho compromiso por parte de todos los integrantes de lo que era un verdadero proyecto para vivir en mayor contacto con la naturaleza.

No tuve que pensármelo mucho, en apenas unos días dejé mi trabajo, mi piso de varios años y me mudé a Alicante a una aventura rodeada de naturaleza que, aunque sabía que implicaba mucho trabajo también era el estilo de vida había estado buscando durante mucho tiempo.