Cómo probar si estás siendo Víctima de Mobbing

Cómo probar si estás siendo Víctima de Mobbing

El mobbing es un fenómeno antiguo pero su judicialización es más bien bastante reciente. En situaciones de mobbing es esencial estar bien informado, y es que para identificar la conducta de mobbing apenas no es tan sencillo, de hecho, para muchas personas pasa desapercibido que están siendo víctimas de este tipo de acoso laboral.

Por ello, contar con la máxima información posible para detectar los diferentes indicios que señalan que estamos siendo víctimas de este particular caso de acoso, ayudará a la víctima a seguir el proceso (judicial o extrajudicial) de una forma mucho más efectiva con un abogado especialista en este tipo de casos.

De hecho, contar con un buen abogado lo antes posible es muy recomendable, sobre todo por lo “sigiloso” que resulta este tipo de acoso, al producirse en un entorno relativamente privado, pero, además, el acoso en sus diferentes vertientes puede pasar desapercibido para los propios compañeros de trabajo.

Por otra parte, el asedio psicológico no se realiza siempre mediante insultos o malas palabras. Existen técnicas educadas y sigilosas de hundir a un trabajador, ya sea separándolo del resto de compañeros de trabajo, ignorándolo, excluyéndolo de las actividades laborales, atribuyéndole exceso de tarea, o lo contrario, no mandarle ninguna labora en todo el día.

Las Mejores Formas de conseguir Pruebas de que estás siendo Víctima de Mobbing

Son muchos los casos de acoso laboral en el que el acosador es el jefe, ya que es quién se encuentra en una situación de poder que le facilita abusar de sus empleados y propiciar este tipo de conductas de acoso, pero, ¿y cuándo nos encontramos con el caso contrario?

Y es que, pese a que los casos más comunes cumplan con una serie de perfiles típicos de acosador y existan una serie de patrones que suelen cumplirse, siempre podemos encontrarnos con alguna que otra excepción que nos recuerda lo importante que es tener siempre una actitud imparcial y flexible ante este tipo de casos.

De hecho, sin ir más lejos, un amigo cercano que llevaba un par de años como emprendedor empezó a tener auténticos problemas de mobbing con una empleada.

Si bien, en este caso particular él, siendo el jefe, resultó ser la víctima del acoso. Al parecer su acosadora estaba muy al tanto de la legalidad que regía este tipo de casos, sabía perfectamente lo que tenía que hacer y cómo tenía que hacerlo para presentar una demanda por mobbing que pudiera ser declarada a su favor.

Y es que, el mobbing se encuadra en los conocidos difficiloris probatoris, un término en latín que viene a decir que son casos especialmente difíciles de probar, por lo que como excepción el juez puede considerar invertir la carga de la prueba.

De este modo, para que el juez decida la inversión de la carga, lo ideal es presentar indicios razonables y los principios de prueba sobre la existencia del mobbing.

Invertida la carga de prueba, será el acosador quien deberá demostrar que su conducta encontró una causa distinta a la lesión de la integridad psicológica del trabajador.

Como podéis imaginar, esto deja cierta vía libre a mentes “un tanto” perversas y mal intencionadas para argüir complejas tramas para incriminar y hacer daño a la persona a quien quieren acusar de un “supuesto” caso de acoso.

Puede que sean casos más excepcionales, pero, sin duda, también ocurren y, por ello, es fundamental contar cuanto antes con un buen abogado que pueda ayudarte a resolver tan complicada situación.

En el caso de mi amigo no lo dudó y contó con acosolabora.com.es, especialistas en este tipo de situaciones desde el bufete Duran y Durán Abogados, le ayudaron a tomar las medidas necesarias en su caso, un caso del todo excepcional.

Le ayudaron a recopilar pruebas que jurídicamente tenían la validez necesaria para poder acreditar que estaba siento víctima de una falsa acusación de acoso y que, paradójicamente era el quien era el acosado.

Mi amigo tuvo la suerte de saber detectar la situación y poder recurrir a ayuda profesional, de hecho, al ser tan previsor estuvo a tiempo de recopilar pruebas que fueron definitivas a la hora de fallar a su favor, principalmente un par de mails donde la “supuesta” acosada se refería a él de forma cariñosa.

De este modo, pudo probar que habían sido amantes, antes de que ella decidiera emitir una denuncia de acoso, y al no querer dejar a su esposa y rechazarla ella había actuado de un modo completamente irracional y vengativo.

Está claro que ante la irracionalidad solo existe un arma efectiva, estar debidamente informado y contar con un buen equipo que te ayude a defenderte.