Delega para liberarte del estrés

Delega para liberarte del estrés
  • Una de las labores que más tiempo nos quita y que más nos agobia pensando que tenemos que dedicarle un buen rato es la de la limpieza. Esta ansiedad es periódica además, porque no podemos dejar de limpiar con cierta cadencia nuestra casa o también nuestro centro de trabajo. Pues bien, si estamos en condiciones económicas para ello, y a veces haciendo un esfuerzo que finalmente es bueno para nuestra salud, podemos delegar esta labor en empresas profesionales del sector, como es el caso de Gadeslimp en mi localidad, Cádiz.
  • Llevar a los niños o recogerlos del colegio y de las actividades es agotador. Muchos padres se quejan de que llevan a los niños a clase y vuelven a casa para apenas hacer cualquier tarea con prisas y volver a salir para recogerlos. Todo un maratón que se repite día tras día y que se agrava además si los niños son de esos que están apuntados a un montón de actividades extraescolares o van clases de deporte de los que cubren después el fin de semana con un montón de partidos. Pues bien, la solución a que este estrés no nos coma por dentro es hablarlo con los demás padres con los que nos llevemos bien o quienes tengamos confianza y establezcamos unos turnos para repartirnos estos desplazamientos con aquellos que vivan cerca de nosotros o queden en nuestro recorrido. Seguramente ellos estén de acuerdo porque también será un descargo para esas familias y notarán el descanso. Además, de forma gratuita.
  • La compra es una de las tareas que más pereza de a mucha gente y más la agobia. El hecho de ir al supermercado, de cargar con todo o de estar metiendo todos los productos en las bolsas a contra reloj mientras la cajera te está diciendo el importe de la compra para que se lo pagues al tiempo que los de detrás de la cola te miran para meterte prisa es algo que no nos suele gustar. Pues bien, a partir de ciertas cantidades de gasto muchos supermercados se encargan de traernos la compra de manera gratuita si la realizamos a través de internet, por lo que es una comodidad enorme de la que podemos disfrutar con simplemente cambiar el hábito de ir al supermercado por el de hacer la compra a través de la tablet o del ordenador. Es cierto que otros establecimientos sí cobran por este servicio, pero la cantidad no suele ser grande y encima posiblemente la compensemos con no tener que gastar gasolina o parking al sacar el coche del garaje para cagarlo con la compra.
  • Pasear al perro. Una de las razones por las que muchas personas no quieren o no pueden tener una mascota en casa es que les obliga a estar pendiente de ella, no en el sentido de darle de comer o de beber o de estar al tanto de sus vacunas, sino porque tienen que volver a casa a ciertas horas de manera obligada porque han de sacar al animal a la calle para que haga sus necesidades. Una renuncia grande ya que tener un perro es fuente de salud también, por todos esos paseos que nos obliga a dar y por la paz que nos transmite. Un animal en casa nos da compañía y mucho cariño, y sus beneficios están muy por encima de los inconvenientes que son fácilmente salvables teniendo los servicios de un paseador de perros, que no suele ser nada caro, ya que se comparte la caminata con otros canes del barrio.

shutterstock_331091012reducida

La tecnología también ayuda a delegar

Debemos tener en cuenta que no solo se trata de cambiar de hábitos para poder delegar tareas y sentirnos más libres y con menos estrés, sino que también podemos aprovecharnos de las novedades y los avances en la tecnología. Yo he de reconocer personalmente que algo que me agobiaba mucho era pasar el aspirador por toda la casa, y ahora hay pequeños robots que una vez programados se encargan de todo ello por su cuenta e incluso vuelven a su base para recargarse para otro día. Lo mismo ocurre con los diferentes aparatos para hacer la comida, que basta con introducir los ingredientes y ellos encargan de cocinar sabrosos platos de los que podemos hacer tuppers para tener la comida lista para otros días simplemente con meterla en el microondas unos minutos… Y es que la tecnología puede suponer en sí una pereza aprender a usarla y conocerla, pero a la larga puede que nos compense este esfuerzo.