Los efectos psicológicos de la ortodoncia infantil

Los efectos psicológicos de la ortodoncia infantil

Ahora se ve cómo algo normal, incluso los adultos también se lo ponen, pero hubo un tiempo en el que ponerse una ortodoncia era, para un niño, todo un trauma. Está claro que lo que se sale de lo ‘normal’ siempre llama la atención, y en este caso, llevar unos hierros en la boca siempre era motivo de burla. Así es cuando surgían los motes de comechapas, muerdehierros, patoaparato, y todas las crueldades que los niños de esa edad pueden tener en su cabeza. Son niños y no hay que tomárselo en serio, pero es cierto que puede ocasionar un trauma.

Afortunadamente en los tiempos que corren, las ortodoncias han mejorado muchísimo. En la Clínica Dental Equipo De la Torre son conscientes de que llevar ortodoncia no está reñido con estar guapo, por eso, los avances en esta materia son espectaculares.

Los brackets metálicos son una opción muy adecuada para conseguirlo. Este sistema ortodóncico es uno de los más conocidos y utilizados por la mayoría de las personas. Anteriormente, su uso estaba más extendido entre los niños pero, hoy en día, cada vez más adultos optan por esta modalidad para mejorar su sonrisa. Corregir anomalías bucodentales en niños es posible gracias a los brackets metálicos. La edad infantil es la más apropiada para realizar este tratamiento, ya que los niños se encuentran en fase de desarrollo maxilar. Gracias a este procedimiento, podrán beneficiarse de una boca más sana y funcional durante su edad adulta. Aunque hasta los 7 años no se suele recomendar el comienzo de este tratamiento, sí que se aconseja traer a una revisión de ortodoncia y odontopediatría a los más pequeños a partir del primer año de vida.

Estéticos Cerámicos

Con esta modalidad ortodóncica se consigue seguir el tratamiento dental de una manera más sutil que con los brackets de metal tradicionales, mediante un aparato transparente o de apariencia similar al color de los dientes. Los brackets estéticos son la opción más adecuada si quieres unir la eficacia de los brackets tradicionales con una imagen más discreta.

Formados en cerámica, estos brackets se distinguen por su apariencia en tonalidades blancas, muy similares al color del esmalte dental, por lo que pasan desapercibidos para el resto de las personas. Es posible elegir también este color para el arco y las ligaduras. Los brackets cerámicos corrigen los mismos problemas bucodentales que su versión metálica, por lo que la eficacia del tratamiento no disminuye.

Estéticos de zafiro

Este modelo están formados por cristal de zafiro, completamente transparente, que deja ver las piezas dentales. Los arcos y las ligaduras que se utilizan son blancos en lugar de metálicos, por lo que son menos visibles. Aportan un aspecto muy natural y se notan mucho menos que otros tipos de aparatos.

La mejoría estética y el nuevo nivel de confianza que se adquiere  tras  el  tratamiento  de  ortodoncia  probablemente  se  reflejen  en  un  comportamiento social más relajado y de sonreír sin las dudas anteriores  al  tratamiento.  El  efecto  en  los  parámetros  psicosociales  es subjetivo,  y  probablemente  haya  otros  factores  asociados.  Sin  duda,  la  relación  doctor-paciente,  además  del  resultado  obtenido,  es  un  factor determinante en la satisfacción del paciente. Por ello, es muy  importante  que  el  ortodoncista  muestre  al  paciente  las  mejorías  y comparta el éxito del tratamiento con el paciente.

No obstante, aunque ahora el uso de una ortodoncia se haya extendido y generalizado, los padres tienen que estar muy atentos a lo que sienten los hijos con ello puesto. Habrá que preguntar si el llevarlo está provocando algún problema en el colegio. Si el niño o la niña no puede asimilarlo, será el momento de acudir a un psicólogo que pueda ayudar. Aunque lo que está claro es que hay que darlo normalidad. La mejor opción es que uno de los padres o que algún hermano lo lleve, pero claro, no vamos a ponerlo por ese motivo. La ortodoncia infantil es más eficaz que a otras edades, especialmente en el momento del denominado estirón, un período de aproximadamente nueve meses en el que el niño crece rápidamente y cuyo inicio el ortodoncista puede predecir midiendo la edad ósea mediante la realización de una radiografía de la zona cervical.

En conclusión, como aseguran muchos estudios, el  tratamiento  de  ortodoncia  mejora  la  estética  del  paciente,  lo que produce un incremento en su calidad de vida durante el periodo estudiado.