Los libros son los grandes olvidados del Siglo XXI

Los libros son los grandes olvidados del Siglo XXI

Nos ha tocado vivir en una época de la evolución en la que la tecnología está cobrando presencia cada vez más a pasos agigantados y es que poco a poco todos los ciudadanos del mundo nos estamos convirtiendo en expertos digitales. Hace tan solo dos décadas la tecnología de la que disfrutamos hoy en día no era ni siquiera un sueño, sin embargo, veinte años después, aquí está. En todo este tiempo muchas han sido las cosas que han ido cambiando de nuestra forma de ser y de entender el mundo y es que nos hemos tenido que ir adaptando a marchas forzadas a las nuevas realidades. Unos conceptos hasta ahora desconocidos que, en muchos casos, han ido dejando víctimas por el camino como los faxes, las cartas postales, muchos negocios de proximidad… y también los libros y es que estos son los grandes olvidados de la ciudadanía del Siglo XXI. Esto se debe a que internet ha cambiado por completo nuestras costumbres, sin embargo, a lo largo de este post os queremos ir desarrollando, un poco más a fondo que ocurre con los libros, los grandes olvidados.

Los libros son uno de los mejores recuerdos que tenemos hoy en día acerca de toda nuestra historia y es que a través de ellos podemos conocer como era la sociedad de cualquier época pasada, así como cuales eran sus creencias, sus preferencias, sus gustos… También es la forma que tenemos de saber que ocurrió en algún momento concreto del pasado y es que gracias a ellos podemos tener cultura y conocer un poco mejor la historia de nuestra civilización. Hoy en día, son muchos los periódicos que guardan su hemeroteca como oro en paño y es que, para generaciones futuras, esta podrá ser la forma de conocernos. Un gran paso que permitirá a los habitantes del futuro ponernos cara, conocer nuestros negocios, saber como era la política e incluso que vendíamos a través de los anuncios breves o la fecha de fallecimiento de alguna persona. En definitiva, un trozo de la historia que tiene gran importancia, quizá hoy no, ni mañana, pero que, sin duda alguna, servirá para mostrar al mundo como éramos.

En lo que respecta a los libros, propiamente dichos, en España estamos pasando por una época demejora en la lectura de libros, sobre todo los que son en formato digital y todo ello mientras crece la venta por internet. Esta es una de las mejores noticias que os podemos dar y es que en los últimos años se venía viviendo una importante caída en la venta de libros, dada en parte, porque los más jóvenes ya no se interesaban por la lectura. Pero la firme apuesta de Ediciones Aljibe, así como de otras de las editoras más potentes de nuestro país, por recuperar ese terreno perdido está surtiendo efecto y en la actualidad cada vez son más los jóvenes que se vuelven a aficionar a la lectura, aunque en estos tiempos que corren, muchos de ellos, ya no optan por ediciones impresas de los textos. Y es que es por ello por lo que os decimos que los libros son los grandes olvidados de la ciudadanía del Siglo XXI, ya que la inmensa mayoría de la gente, en la actualidad se decanta por formatos descargables para sus lectores electrónicos, ya sean estos específicos para libros o derivados de algún otro producto tecnológico como móviles y tablets.

Los premios literarios, la mejor campaña de marketing

Aunque los jóvenes están retomando la costumbre de leer, muchos de ellos lo hacen porque les obligan sus profesores a lo largo de sus años de estudio en la escuela. Sin embargo, por decisión propia, salvo que sea algún libro concreto por el que tenga mucho interés, un joven pocas veces pide un libro a sus padres. No obstante, la realidad dice que todas aquellas publicaciones que cuentan con algún reconocimiento a través de un premio literario, gozan de una gran salida en todos los mercados y es que este reconocimiento del que os hablamos les da notoriedad a las publicaciones y, con ello, un mejor lugar en los puntos de venta, de ahí que cada libro premiado goce de una gran salud a la hora de ser vendido y, con ello, sea más atractivo para los más pequeños de la casa.