Negligencias médicas, te contamos cómo reclamar

Negligencias médicas, te contamos cómo reclamar

Por negligencia médica se entiende toda mala práctica que cometa un médico durante el desarrollo de su actividad profesional. ¿Conoces algún caso de negligencia médica?, ¿has vivido alguna vez, tú o alguien de tu entorno una negligencia médica?

La salud, es lo más importante que tenemos, y cuando nos ponemos en manos de un doctor o doctora, estamos dándoles la responsabilidad de nuestras vidas. Es por ello, que en el campo de la medicina existen unos protocolos tan estrictos. Un mínimo error, podría ser fatal para el paciente, e incluso mortal. Las consecuencias, por tanto, de un error médico, no podrían ser peores.

Además, de daños humanos, las negligencias médicas suponen un importante gasto para las arcas públicas, ya que muchas de ellas, las reconocidas por los tribunales han generado importantes indemnizaciones. Veamos a continuación más comunes:

Negligencias médicas más comunes con obligación de indemnizar

  1. Es la falta de capacidad que el profesional de la medicina tiene para desempeñar su trabajo, es decir, para identificar los síntomas del paciente y poder hacer un diagnóstico. Así mismo, se relaciona con la falta de formación de un médico o médica para realizar cierto tipo de intervenciones o terapias.
  2. Si como resultado de una impericia, el paciente ha sufrido algún tipo de daños, entonces tiene derecho a indemnización.
  3. Se entiende aquel tipo de acción temeraria, haciendo caso omiso a la sintomatología que presenta el paciente, lo que puede provocar el empeoramiento de la enfermedad, o la muerte.
  4. En muchas ocasiones, el/la profesional, confían en sí mismos, y en base a otros casos o a experiencias pasadas, infieren que la posibilidad de que los síntomas se agraven, es escasa, quitándole importancia a la enfermedad, y poniendo en peligro la vida del paciente.
  5. Si se producen daños en el paciente, tiene derecho a reclamar, y será indemnizado, en caso de los Tribunales le den la razón.
  6. Error quirúrgico. Esto es más común de lo que nos gustaría y puede los riesgos, de ocurrir esto, son evidentes. Una operación, es una cosa muy seria, pero en ocasiones, no nos queda otra que someternos a una cirugía. Por lo general, entramos muert@s de miedo en el quirófano, sabemos que una operación entraña numerosos riesgos, e incluso podríamos morir. De todos estos riesgos, es informado el paciente, y ha de aceptarlos si quiere ser operado.
  7. Pero una cosa son los posibles riesgos derivados de una operación quirúrgica, ya sea por la anestesia, por la propia enfermedad, o por cualquier otro motivo, y otra muy distinta es que un paciente sufra consecuencias negativas por culpa de una mala praxis médica. Y es que en el quirófano ha ocurrido de todo: tocar un nervio, cortar donde no es, dejarse dentro el instrumental, etc…
  8. Error en el diagnóstico. Las consecuencias de un erro de este tipo pueden ser muy graves, y normalmente, se debe a la falta de medios para poder hacer un diagnóstico al paciente. En el caso de que la enfermedad se agrave por esta razón, el paciente tendrá derecho a reclamar y exigir una indemnización. Muchas veces, el no recibir un tratamiento a tiempo, impide la curación del paciente, esto también es reclamable.
  9. Administración de medicamentos inadecuados. Esto podría retrasar o impedir la recuperación del paciente, en este caso, se puede reclamar.
  10. Falta de consentimiento informado. Cuando un profesional nos da un tratamiento, ha de informarnos en todo momento de sus riesgos, incluso si se trata de una aspirina. En caso de no hacerlo, si se produce alguna reacción, se puede reclamar.
  11. Infecciones intrahospitalarias hospital. Son aquellas infecciones que ocurren dentro del hospital, debido a la falta de higiene de los materiales, por ejemplo. Esto no siempre es culpa de los médicos y médicas, ya que muchas veces, debido a una enfermedad, podemos tener las defensas bajas.

En caso de negligencia médica, el bufete de abogados de Jerez de la Frontera, García Álvarez y Piñeiro, recomiendan poner el asunto en manos de un abogado inmediatamente. Aquí, pueden ayudarnos con la reclamación, ya que sus abogados forman un equipo experimentado en todas las ramas del derecho, incluyendo las negligencias médicas. Pueden ofrecernos el asesoramiento que necesitamos en casos como este, y prestando sus servicios tanto a particulares como a empresas.