Cómo reclamar compras on line

Internet se ha convertido en la mejor forma para estar comunicado con la gente. También para estar informado, aunque tanta información a veces acaba por empachar. Y para muchas cosas más. Pero también ha cambiado nuestras formas de comprar. Ahora mismo las compras on line están más en auge que nunca, pero como todo en la red, tiene su lado B. Y estas son, las estafas que se están produciendo.

No es la primera que al realizar alguna transacción de comercio electrónico alguien se encuentra que las características del producto no coinciden con lo que él quería, el precio final no es el indicado en la web, retraso en la entrega, problemas con las devoluciones, falta de garantía, falta de flexibilidad en las formas de pago, etc. Algo que en una tienda física sería tan fácil como ir a cambiarlo, en esta ocasión se hace algo más complicado.

Lo primero que recomienda la OCU, que hace muchas campañas, es intentar un acuerdo amistoso con la empresa a través de su servicio de Atención al Cliente, en el plazo de un mes desde el momento en que se tenga conocimiento del hecho de la queja, o directamente con el responsable del establecimiento. Las reclamaciones se pueden hacer por vía telefónica, a través de Internet o por correo postal. Aunque es aconsejable utilizar un método que permita dejar constancia de la presentación de la reclamación. Grabar la conversación o conservar los emailes.

Si en un tiempo razonable, podríamos decir un mes, no recibes respuesta, entonces podrás acudir a la mediación a través de la Oficina Municipal de Información del Consumidor (OMIC) que te corresponda en tu ciudad. La OMIC efectúa el intento de mediación, de modo que la empresa reclamada pueda proponer una solución al problema planteado por el consumidor. Pero para ello tendrías que tener algo con lo que reclamar.

Más alternativas

Otra buena opción es acudir a la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa y Consumidores que pone a disposición varios formularios para la acción judicial de protección del usuario de comercio electrónico. También puedes acudir a las Asociaciones de Consumidores y Usuarios, como por ejemplo Facua.

Todo esto si las compras las has hecho con comercios de España, pero si la empresa es de un Estado perteneciente a la Unión Europea, también puedes acudir al Centro Europeo del Consumidor. Si es de otro país extranjero la vía es a través de la plataforma econsumer.gov, donde puede reportar quejas sobre transacciones de comercio electrónico relacionadas con compañías extranjeras.

Afortunadamente yo nunca he tenido ningún problema con las compras on line. Sin ir más lejos hace unos días he comprado en la web de Grupo Reprepol,  que son distribuidores de ropa infantil, un pedido con el que no he tenido ningún problema. Al contrario, todo han sido facilidades. Sin duda, el futuro de las empresas está en Internet, pero hay que saber amoldarse y poner mucho de su parte.

Espero que con estos consejos te hagas una idea de que puedes reclamar sin problemas, eso sí, estos trámites suelen ser largos. Por eso lo mejor es fiarte de las páginas que están bien valoradas y que cumplen con todas las características de buen comercio.

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