Una vivienda y sus principales condicionantes psicológicos

Una casa en la que seamos felices le otorga a nuestra vida una felicidad más grande que cualquier otra cosa. Y la verdad es que es uno de esos asuntos que permite que podamos considerar que tenemos la vida que queremos. Muchas veces no nos damos cuenta de esto si la casa en la que vivimos cumple con nuestras expectativas. Y es que este tipo de cosas se notan más cuando el sentimiento es negativo, cuando sabemos que la vivienda en la que estamos viviendo no cumple con todo lo que nos gustaría y somos conscientes de que otras quizá sí que lo harían.

La primera pregunta que nos hacemos a la hora de enfocar este artículo tiene que ver con el hecho de si somos felices en nuestro hogar en la actualidad o no. Para responder a esa pregunta, hemos recurrido a un artículo que se publicó en la web de El Economista y que señalaba que estaba creciendo la felicidad en el hogar y en el que se especificaban algunas de las cosas que se atribuyen a una vivienda perfecta para los españoles. Como veis, se establece una relación entre felicidad y hogar, que es precisamente algo que tiene mucho que ver y que va a ser directamente proporcional: a mejor hogar, mayor felicidad. Y viceversa.

En este sentido también se manifestó una noticia que fue publicada en la página web del diario Mundo Deportivo y que hablaba de que la felicidad estaba en casa, principalmente si nos tomábamos en serio un hábito como lo es el de la limpieza. Tiene todo el sentido del mundo que así sea. La limpieza nos permite tener una mayor comodidad en casa porque permite que la posibilidad de accidente doméstico se reduzca y que, a nivel mental salgamos ganando en tanto en cuanto el orden y el caos no son las mejores alternativas para tener la vida que queremos. Es un artículo sumamente interesante porque combina dos cosas como lo son el “físico” de la vivienda con los hábitos que hay que mantener para cuidar de ella.

Desde el punto de vista psicológico, son muchas las ventajas que tienen que ver con disponer del hogar que realmente queremos. Pero hay que tener en cuenta que, para obtener ese hogar de nuestros sueños y que nos arranque una sonrisa nada más llegar, nosotros también debemos tener en cuenta algunas cosas. La limpieza es uno de ellos y está claro que no todo el mundo se la toma igual que en serio. A lo largo de los párrafos que componen este artículo, vamos a hablar de algunas de las cosas que hay que tener en cuenta para que nuestro hogar sea de verdad nuestro refugio.

Pero, ¿Cuáles son exactamente los aspectos psicológicos concretos que determinan la felicidad que tenemos con respecto a nuestro hogar? Son muchos los que podrían ser mencionados en este artículo, pero hemos querido ceñirnos a los que nos han destacado desde Vip House Bcn, una agencia inmobiliaria encargada de poner en venta y en alquiler todo tipo de edificios, desde hogares de lujo hasta parkings, oficinas y muchos otros más. Sus profesionales son los que tienen contacto con la gente que está en búsqueda de un hogar y que sabe, por tanto, lo que esas personas desean conseguir cuando compran o alquilan una vivienda.

Espacio 

Cuanto más grande sea una casa o piso, más fácil va a ser que nos sintamos a gusto con ella o él. El espacio es fundamental para que sintamos que no somos presa del agobio o del estrés. En muchas ocasiones, esto pasa. El ver que nuestras habitaciones son pequeñas es algo que genera la sensación de que estamos encerrados, de que vivimos como en una especie de agujero. El espacio es lo que nos libera de eso, pero debemos tener cuidado con esto porque el hecho de tener mucho espacio no es algo que vaya a jugar a favor si ese espacio no está lo suficientemente limpio o si tenemos muchas cosas de por medio. O incluso una mala distribución de los muebles.

Ubicación 

Esta es otra de las grandes claves. Tener la posibilidad de vivir en una zona tranquila se ha convertido en una de las máximas de la mayoría de la gente para ser feliz. En primer lugar, porque eso implica muchas veces la posibilidad de poder dormir bien, con la ventana abierta en verano si es necesario. Y, en segunda instancia, porque permite que tengamos sitio para aparcar nuestro vehículo si no disponemos de una plaza de parking o de garaje. También podríamos hablar de otras ventajas que tiene una buena ubicación: si estamos cerca de hospitales, supermercado, transporte público y demás facilidades, mejor que mejor tanto para nosotros como para nuestra familia.

Jardín, terraza, balcones… espacios al aire libre

Tener espacios al aire libre hace que la vida en el hogar sea mucho mejor, especialmente cuando hace buen tiempo. Como os podéis imaginar, la estrella de la corona en este sentido es el jardín, especialmente si es de nuestra propiedad y no es comunitario, aunque tener una zona común ajardinada en una comunidad de vecinos es algo que tampoco vamos a descartar si llega el caso en el que tengamos que vivir ahí. La posibilidad de tirarnos en el césped en familia y mirar al cielo es algo que podríamos considerar muchas veces como un lujo y nos permite ganar en tranquilidad, en calma. Y eso vale mucho.

La terraza o el balcón también son elementos que nos pueden ser de mucha utilidad en este sentido. Aunque es cierto que no son por completo al aire libre, el hecho de que nos permitan conectar con el exterior es algo que ya podemos considerar positivo por sí mismo. El cerebro muchas veces nos pide a gritos que le demos un poco de aire fresco, esta es una necesidad psicológica en muchos casos. Y la verdad es que no es para menos. El agobio y el estrés se combate bien así, aunque ya sabréis a estas alturas que hacen falta más cosas para conseguir derrotar a estas enfermedades silenciosas.

Decoración 

A nadie que esté en su sano juicio se le ocurrirá poner en duda la importancia que esto tiene para la salud mental de las personas. Si vivimos en una casa que no tiene aquellos colores que son nuestros favoritos, está claro que vamos a tener muchos más problemas a la hora de ser felices y mantener a raya cualquier problema de índole mental. Por otro lado, si encontramos, además de ese color, el estilo y las texturas que queremos para nuestro hogar, es evidente que vamos a esbozar una sonrisa, aunque sea solo en nuestro cerebro, cada vez que entremos al mismo y veamos que está decorado a nuestro gusto.

Posibilidades de remodelación 

Siempre deja tranquilo el hecho de que sepamos que, cuando nos haga falta, podemos reformar nuestra vivienda. No es lo mismo estar en una vivienda relativamente nueva que sabemos que podemos modelarla a nuestro gusto que una vivienda antigua que sabemos que es posible que tenga desgastes que hagan imposible que se acometa esa remodelación. Eso nos proporciona una tranquilidad muy grande y no cabe la menor duda de que está más que justificada: cuando sabemos que tenemos garantizada la comodidad en el futuro, lo normal es que respiremos tranquilos. Y eso es lo que quiere todo el mundo cuando adquiere una vivienda en propiedad, que se le garantice el futuro.

Lo importante en una vivienda es que se adapte a lo que queremos. Estamos hablando de una de las inversiones más grandes que vamos a hacer a lo largo de nuestra vida, una compra que hacemos pensando tanto en el corto como en el largo plazo. Por tanto, tiene que estar preparada o la tenemos que preparar nosotros mismos para sernos de gran utilidad a lo largo del día a día, proporcionándonos ese confort y esa calidad de vida que no pueden faltar y que van a determinar si somos felices o no. Porque, lo creamos o no, la felicidad depende en buena medida de la casa que tenemos y de si cumple con lo que realmente necesitamos para vivir.

¿Qué puede haber más importante que una vivienda para tener la existencia que merecemos y que queremos? La verdad es que no mucho. Tened en cuenta que es el lugar en el que más tiempo vamos a pasar a lo largo de toda nuestra vida. Más que trabajando. No hay un sitio que vaya a tener más nuestro sello que este, no va a haber un sitio que nos sirva de refugio ante todo lo malo que nos pueda pasar fuera y no va a existir lugar en el que podamos tener un mayor confort que en este. Por tanto, hay que darle a una vivienda la importancia que merece y no deja que todas las decisiones que tengan que ver con ella se queden en manos del azar.

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