Beneficios psicológicos del sexo

Beneficios psicológicos del sexo

Hablar abiertamente de ciertos temas es necesario cuando lo que se quiere es mostrar cuáles son los beneficios o detrimentos de aquel tema que es vergonzoso. El sexo es uno de estos temas a los que la gente le tiene miedo hablar, quizá porque pueden ser juzgados por sus gustos o deseos, o quizá porque la vergüenza lo impide.

En cualquier caso, lo que está claro es que el sexo es un tema constante y diario en la sociedad, ya que es el medio más habitual de reproducción entre seres humanos. Y por suerte, conforme ha avanzado la sociedad española, hemos conseguido hacer del tema del sexo algo de lo que no sentirnos cohibidos a la hora de hablar del mismo.

En una sociedad avanzada hablar del sexo es básico, ya que así podemos protegernos ante diferentes problemas derivados del mismo como las ETS, los embarazos no deseados o los beneficios del mismo, que son realmente desconocidos. Pero esto va a dejar de ser así ya que en el artículo de hoy vamos a hablar sobre algunos de los beneficios que produce el sexo en el organismo. Existen muchos otros, y os invitamos a leer más en este enlace.

Sin tabúes se vive mejor

En primer lugar, el sexo mejora el sistema inmune, y este es uno de los muchos beneficios para la salud. Los niveles altos de la hormona DHEA, conocida como un químico anti-edad que produce el propio cuerpo, parece ser la clave para estar y mantenerse sano. Durante el sexo el cuerpo produce grandes cantidades de DHEA, por lo que nivel de este químico en la sangre aumenta hasta 5 veces su cantidad normal.

También mejora el estado de ánimo, ya que además de segregar la hormona DHEA, el organismo libera una serie de neuroquímicos en el cerebro durante la conducta sexual en el cerebro que producen sensaciones placenteras que mejoran el bienestar. De hecho, tener relaciones activa el área cerebral del refuerzo, aumentando los niveles de serotonina o endorfinas que nos hace sentirnos más activos y animados.

Según un estudio del Dr. David Weeks, tener una buena dosis de sexo te hace sentir y aparentar más joven. Sus resultados fueron expuestos en una conferencia de psicología y mostraron que las personas que tienen una vida sexual activa aparentan de 5 a 7 años menos. Sin embargo, el investigador de este estudio, que por cierto duró diez años, afirmó que lo importante no es la cantidad de sexo sino la calidad.

Debes de saber que el sexo mejora la fertilidad, pues los estudios en esta línea muestran que a más cantidad de sexo mejor calidad del esperma. De hecho, según datos de este estudio, el esperma obtiene mejor calidad cuando hace menos de dos días que se ha tenido el último encuentro sexual.

El sexo también desarrolla la creatividad y espiritualidad. Existen muchas maneras de hacer sexo, pero de lo que no hay duda de que aburrirse durante el mismo es algo que se puede evitar debido a que existen muchas técnicas y posturas variadas para estimular a la otra parte de la relación.

Una de estas técnicas es el sexo tántrico, una práctica que está rodeada de mitos, pero que es realmente estimulante. Se basa en una doctrina esotérica surgida en oriente desde hace miles de años que presta atención a todas las partes del cuerpo. Se basa en que la energía sexual que se transmite puede hacer alcanzar el éxtasis independientemente de la superioridad de un sexo sobre otro.

La técnica del tantra es realmente estimulante para parejas, y la mejor manera de introducirse es mediante un curso impartido por un profesional. Maite Domenech es una profesional especialista en tantra que ofrece cursos de iniciación y desarrollo del tantra, además de otros cursos y formación para desarrollar la sexualidad.

Por último, vamos a hablar de la reducción del estrés que produce el sexo. Un artículo de la revista PSychology explica que as personas que habían tenido relaciones sexuales en las últimas 24 horas padecían menos estrés que aquellos individuos que no habían tenido sexo. La clave parece estar en que tocar y acariciar durante y después del sexo reduce los niveles de cortisol del cuerpo, la hormona que segrega el organismo ante las situaciones estresantes.