Residencias de ancianos: la luz al final del túnel

Residencias de ancianos: la luz al final del túnel

Qué se puede decir de las residencias de personas de mayores que no se haya dicho durante esta maldita pandemia. Las imágenes lo dicen todo. Ellos han sido los que más han acusado las muertes, los que más han padecido la soledad, el miedo…Y aunque parece que el virus nos ha dado una tregua, ellos tienen que seguir con las mismas medidas. Han sido grandes héroes que nunca han perdido la sonrisa y que se han sometido a todas las pruebas y medidas de seguridad sin rechistar. Como escuché en un reportaje: “hace años nos mandaban a la guerra, ahora solo tenemos que meternos en la residencia y no salir”.

Son unas palabras que reflejan ese carácter de sacrificio, pero también batallador que han tenido desde siempre una generación de mayores que les tocó convivir con la peor situación de este país. Y ahora, ¿qué? Pues parece que la vacuna nos ha dado ese arco iris de esperanza que necesitamos, y ahora mismo la vida en una residencia de personas mayores se podría decir que es casi igual a la vida prepandemia. Y es que, desde siempre hay algunos aspectos que siempre se han cuidado mucho en estos centros, y ahora, con el virus en marcha, lo que han hecho es incrementarlo.

Nos metemos dentro de la Residencia Lacort, expertos en el cuidado de personas mayores en Valladolid, para poder comprobar en primera persona cómo es el día a día, el minuto a minuto, de muchos residentes que han elegido este centro para pasar el resto de sus vidas. Lo primero que tenemos que diferenciar es el uso que se da a estos centros. Por ejemplo, aquí disponen de las estancias permanentes, que están pensadas tanto para las personas válidas como asistidas. La estancia en un Centro de estas características garantiza los cuidados necesarios y el seguimiento médico que precise en cada caso, impartido por profesionales de distintos ámbitos geriátricos.

Las unidades de convivencia

En el año 2013, la Consejería de Familia de Castilla y León selecciona nueve centros para formar parte de una experiencia piloto, e implantar el nuevo Modelo de Atención en la Comunidad de Castilla y León; siendo este centro el seleccionado en la provincia de Valladolid.

Las Unidades de Convivencia son espacios en los que conviven entre 12 y 16 residentes con distintos grados de dependencia. Cada unidad dispone de: cocina, comedor, sala de estar y jardín. Aquí se trabaja para mantener y recuperar sus capacidades. Es el momento de conocer lo mejor posible sus hábitos, gustos, aficiones, intereses, preocupaciones…..para poder adecuar nuestro trabajo y las diferentes actividades a su proyecto de vida.

Para que todo esto se lleve a cabo, a cada residente se le asigna una «PERSONA DE REFERENCIA» que es la interlocutora con el residente, la familia y la dirección. La implicación de las familias juega un papel muy importante en el desarrollo de éste nuevo modelo de atención.

Estancias temporales

Las estancias temporales están pensadas para acoger a personas mayores válidas como asistidas en periodos puntuales como Respiro Familiar, Periodos Vacacionales, Periódos de Rehabilitación, Convalecencias, Post-operatorios… y todas aquellas situaciones en que las personas mayores necesiten un cuidado más específico y puntual. Algo que es ideal para momentos puntuales, y por supuesto, todo controlado con las medidas anticovid.

Centros de Día

Aquí también tienen Centros de Día, lo que sirve para no romper el vínculo del anciano con su domicilio y su entorno y teniendo como objetivo prolongar la autonomía personal.  Aquí se ofrece una atención diurna con todos los servicios que disfrutan los residentes permanentes y una tranquilidad extra a la familia que sabe que su familiar está recibiendo una atención personalizada y profesional. Se realiza un trabajo especializado e interdisciplinar que aborda tres áreas de intervención, la rehabilitación funcional, la supervisión médica y el soporte social al anciano y a su entorno para evitar el declive funcional y cognitivo. Es cierto que ante las medidas covid se han tenido que tomar algunas medidas y soluciones poco comunes, sobre todo en las salidas, pero al final se ha demostrado que es lo mejor.

Otros aspectos

En estos lugares también puedes tener cocina propia, donde la dieta en las personas mayores es diferente debido a distintos condicionantes que obliga a personalizar la misma. En estos centros disponen de un servicio de cocina propio, que elabora menús supervisados por el médico y adaptados a las necesidades de los residentes para asegurar una correcta alimentación.

Asimismo, el cuidado de la imagen es importante para la autoestima y bienestar de los mayores, por eso no pueden faltar lugares como peluquerías o barberías para que los más mayores se sientan guapos por dentro como por fuera.

Es el momento de apostar por estos lugares que como se está demostrando son muy seguros, y son los mejores sitios para que ellos puedan estar desarrollando su modelo de vida, pese a la presencia del virus.